<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-3331397733034639891</id><updated>2012-02-16T03:04:42.086-08:00</updated><title type='text'>CENTRO DE ESTUDIOS SEMIOLÓGICOS</title><subtitle type='html'>Centro de Estudios dedicado a la investigación y creación semiológica, literaria y comunicativa cuya intención es el conocimiento de las ciencias del lenguaje, destinado a profesionales de la comunicación, profesores, publicistas, etc.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://centrodeestudiossemiologicos.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3331397733034639891/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://centrodeestudiossemiologicos.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Cecilia Carchi Veloz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17004692428448674341</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>6</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3331397733034639891.post-8498851893541517803</id><published>2011-05-07T18:50:00.001-07:00</published><updated>2012-02-11T06:39:56.417-08:00</updated><title type='text'>PRESENTACIÓN DEL CENTRO</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El &lt;b&gt;Centro de Estudios Semiológicos&lt;/b&gt;, con sede en  Guayaquil - Ecuador, se ha establecido para ayudar al desarrollo de la  Ciencias del Lenguaje mediante la ampliación de su universo teórico a  los diferentes espacios que proporcionan significación, esto es el  discurso en lenguaje articulado, imágenes y gestualidad.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;De  manera conjunta a la contribución del universo epistémico planteará  espacios de aplicación que serán puestos a conocimiento en este sitio.  Por otra parte, en su proyección hacia la comunidad, realizará cursos y  seminarios para los interesados en esta ciencia que cada vez tiene mayor  importancia en el desarrollo de la relaciones humanas, de general,  teniendo como objetivos la comprensión de la Semiología o Semiótica –  aquí no establecemos diferencias, por el momento- para conseguir a  través de su método la utilización de categorías y conceptos que  permitan detectar los contenidos profundos del lenguaje, ya que la  comunicación por su estructura se nos presenta ambigua y es uno de los  elementos que consideramos fundamentales: desambiguar el lenguaje para  detectar su significación.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;Esto permitirá evaluar los mensajes  que recibimos cotidianamente ya no en tanto que consumidores sino  lectores, ya que leer es reescribir lo que nos es comunicado.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El  Centro de Estudios Semiológicos estará integrado por  profesionales  especializados y mantendrá nexos con los centros e  institutos semióticos  internacionales. Para comunicarse con el centro de estudios escribir un  email a la coordinación académica del centro Lcda. Cecilia Carchi (ccv965@yahoo.com) o su director Dr. Carlos Rojas González (crg1943@yahoo.com). &lt;br /&gt;&lt;b&gt;&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;OBJETIVOS:&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;*  Comprender la Semiología y la Semiótica como ciencia de la significación  para lograr, a través de su método, utilizar las categorías y conceptos  que permitan detectar los contenidos profundos del lenguaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*  Estudiar los sistemas de signos dentro de la esfera social, incluyendo  el análisis de los signos que pueden estar motivados, los carentes de  intención comunicativa, los que están formados por elementos continuos,  los que se expresan en la dimensión del espacio, etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* Investigar los mensajes dirigidos al consumo público.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* Evaluar el poder de captación que cumplen los mensajes políticos, sociales y comerciales.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3331397733034639891-8498851893541517803?l=centrodeestudiossemiologicos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://centrodeestudiossemiologicos.blogspot.com/feeds/8498851893541517803/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3331397733034639891&amp;postID=8498851893541517803' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3331397733034639891/posts/default/8498851893541517803'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3331397733034639891/posts/default/8498851893541517803'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://centrodeestudiossemiologicos.blogspot.com/2011/05/presentacion-del-centro.html' title='PRESENTACIÓN DEL CENTRO'/><author><name>Cecilia Carchi Veloz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17004692428448674341</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3331397733034639891.post-5686078401298870810</id><published>2010-02-16T18:27:00.000-08:00</published><updated>2010-02-17T21:12:28.268-08:00</updated><title type='text'>ENTRE SEMIÓTICA Y SEMIOLOGÍA (ensayo)</title><content type='html'>Carlos Rojas González&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;¿QUÉ ES LA SEMIÓTICA Y/O SEMIOLOGÍA?&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;Estos dos términos que aparecen generalmente de manera concurrente, serán objeto de un esclarecimiento en el transcurso de esta exposición, para intentar establecer sus similitudes y diferencias, así como para proponer un recorrido de la constitución de esta ciencia.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_D2kWN5dC9Q0/S3tVbe-yZzI/AAAAAAAAAdI/1JWCuj9X9Gc/s1600-h/Todorov.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" ct="true" height="200" src="http://1.bp.blogspot.com/_D2kWN5dC9Q0/S3tVbe-yZzI/AAAAAAAAAdI/1JWCuj9X9Gc/s200/Todorov.jpg" width="163" /&gt;&lt;/a&gt;Parafraseando a Todorov, podríamos decir que la Semiología es una ciencia vieja y nueva a la vez, con lo que se quiere señalar que la ciencia que trata de la teoría de la significación no es una invención de este siglo. La reflexión sobre el signo se ha ejercido en la filosofía del lenguaje, la lógica, la linguïstica, -estas dos últimas identificadas directamente con el signo-, a través de un largo período histórico.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Todorov en “Théories du Symbole” (1) (Teorías del Símbolo) realiza un estudio del signo en lo que él ha denominado la “tradición occidental”, desde Aristóteles hasta los tiempos presentes. La problemática del signo es postulada en este trabajo como una de las más ricas de la historia occidental, pero que debido a la variedad terminológica y al aislamiento de las diversas disciplinas se ha olvidado de su unidad. La propuesta de Todorov va enfocada a relevar la unidad de esta problemática, disimulada por las tradiciones y las terminologías divergentes, desde el punto de vista histórico.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_D2kWN5dC9Q0/S3tVtleU1qI/AAAAAAAAAdQ/qjIlmQg0JpQ/s1600-h/Saussure.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" ct="true" height="200" src="http://4.bp.blogspot.com/_D2kWN5dC9Q0/S3tVtleU1qI/AAAAAAAAAdQ/qjIlmQg0JpQ/s200/Saussure.jpg" width="165" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La teoría de la significación como ciencia nueva, que es el objeto de este trabajo, se desprende en los inicios de siglo; se desprende en los inicios de este siglo; a partir de los estudios realizados por el lingüista suizo Ferdinand de Saussure (1857 - 1913) y el lógico norteamericano Charles Sanders Peirce (1839 - 1914). Estos dos investigadores antitéticos concibieron la posibilidad de una ciencia de los signos y de la significación, trabajando en la instauración de esta disciplina en la completa ignorancia el uno del otro.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: justify;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;Peirce, retoma bajo la forma Semiótica (Sémiotique), la denominación que el filósofo inglés John Locke aplicaba aplicaba a la ciencia de los signos y la significación a partir de la lógica, concebida ella misma -la lógica- como una ciencia del lenguaje. Peirce entregó toda su vida a la elaboración de esta disciplina, una gran cantidad de notas testimonian su esfuerzo obstinado por analizar en el cuadro semiótico las nociones lógicas, matemáticas, físicas, así como también psicológicas y metafísicas. Sin embargo, la falta de una sistematización de sus escritos, debido al hecho de encontrarse construyendo su teoría, nos ha privado tal vez de poder encontrar un desarrollo más elaborado de su propuesta. La muerte lo sorprendió en plena elaboracíón de su semiótica y lo que se pudo rescatar del deterioro, apareció en 1931 y 1935, bajo el nombre de “Colección de Papeles”2&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_D2kWN5dC9Q0/S3tWHPfVjiI/AAAAAAAAAdY/D9bW9RcdZKI/s1600-h/Charles_Peirce3.JPG.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" ct="true" height="200" src="http://3.bp.blogspot.com/_D2kWN5dC9Q0/S3tWHPfVjiI/AAAAAAAAAdY/D9bW9RcdZKI/s200/Charles_Peirce3.JPG.jpg" width="130" /&gt;&lt;/a&gt;La reflexión de Peirce ha tenido como objeto repartir la totalidad de lo real, lo vivido y lo concebido, en los diferentes órdenes de los signos.En su Faneroscopía, sostiene que “todas las ideas se pueden repartir en tres clases, que son elementos formales fundamentales. Estas tres clases son la Primaria, la Secundaria y la Terciaria” (8.328)2 &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Estas tres categorías implicarían la cualidad, la relación y la síntesis o mediación. “La concepción de la cualidad, que es absolutamente simple, se presenta cada vez que predomina el sentimiento o la conciencia singular. La concepción de la relación viene de la conciencia doble o sensación de la acción o de la reacción. La concepción de la mediación se extrae de la conciencia plural”.(1.378)&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En otra parte de sus escritos sostiene que “Primero es la concepción del ser relativo a alguna otra cosa. Tercero, es la concepción de la mediación para que un segundo y un tercero se pongan en relación” (6.32). Un signo, según Peirce, es una expresión auténtica de lo terciario, ya que pone en relación al signo, su objeto y su pensamiento interpretante. “Un signo sirve de intermediario entre el signo interpretante y su objeto” (8.332), ya que su función es hacer eficientes las relaciones ineficientes.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La Semiótica, para Peirce, es “la doctrina cuasi - necesaria o formal de los signos” (2.227). Por Semiosis entiende una acción o una influencia que suponga la cooperación de tres sujetos: un signo, su objeto y su interpretante.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A partir de su pensamiento triádico, Peirce elabora la división de los signos a través de tres tricotomías: Primero, a partir de que el signo es en sí mismo un existente real, una cualidad o una ley, éste puede ser sinsigno, un cualisigno o un legisigno.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Un cualisigno es una cualidad y no puede actuar en tanto que signo antes de materializarse. Un sinsigno es una cosa o un acontecimiento existente real. El no puede ser signo sino por sus cualidades, de manera que implica un cualisigno o más bien muchos cualisignos, pero éstos son de una especie particular y no forman un signo sino materializándose realmente. Un legisigno es una ley. Esta ley es, en general, establecida por los hombres. Así todo signo convencional es un legisigno. No es de manera alguna un objeto singular, sino un tipo general que se ha convenido debe ser significante.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Segundo, a partir de la relación de este signo con su objeto, que implica que el signo teniendo un carácter en sí mismo hace que se parezca a su objeto, ésta puede ser una relación existencial con su objeto o una relación con su interpretante (2.243); sobre el esclarecimiento de esta tríada el mismo Peirce en una carta a Lady Welby sintetiza el concepto, llamando “relaciones que mantienen los signos hacia sus objetos dinámicos” (8.335). Aquí aparece la más conocida de las tricotomías y que ha sufrido una suerte de malas interpretaciones o a veces de mención sin remitirse a quien era su creador: los íconos, los indicios y los símbolos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Un ícono es un signo que no perdería su carácter de significante incluso si su objeto no existiera, él envía a su objeto que denota en virtud de los caracteres internos que posee. En esta categoría se encuentran los cualisignos, como por ejemplo: una visión, el sentimiento que produce un fragmento de música considerando como representando las intenciones del autor. El ícono es la imagen de su objeto, mantiene su carácter de tal en cuanto se parezca a la cosa y sea utilizado como lo que representa.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Un indicio es un signo determinado por su objeto dinámico en virtud de la relación real que él mantiene con éste. Este signo perdería su carácter que lo hace signo si su objeto fuera suprimido, tal sería el caso de una nube evocando una lluvia, la aparición de un síntoma de una enfermedad. Dentro de esta categoría se encuentran los sinsignos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Un símbolo es un signo determinado por su objeto dinámico en el sentido en el cual él va a ser interpretado. Depende de una convención, de una costumbre, o de una disposición habitual de su interpretante o del campo de éste. El símbolo perdería su carácter de signo si no tuviera interpretante. Así, todo discurso significa algo por el hecho de que se ha convenido de que él tiene esa significación. Todo símbolo es un legisigno.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tercero, por la relación que el signo mantiene con su interpretante significado, puede ser una rema, un decisigno o un argumento. Rema es un signo que es representado por su interpretante significado como si tuviera un carácter o una marca, es decir, como un signo de posibilidad cualitativa, como casi todas las palabras tomadas aisladamente.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Decisigno, es un signo representado en su interpretante como si mantuviera una relación real con su objeto. Este es el caso de la proposición. Un decisigno implica necesariamente como parte suya, una rema para describir el hecho que él indica según el interpretante.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Argumento, es un signo representado en su interpretante significado como su signo de ley, es decir, como si fuera un signo de este interpretante, o como si fuera un signo del estado del universo al cual se refiere, donde todas las premisas son consideradas como evidentes. (2.252 – 8.337).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Estas tres tricotomías nos remiten a tres campos de investigación, según Peirce; la gramática especulativa o pura, que tiene por objeto descubrir lo que debe ser verdad en el signo-representamen utilizado por toda inteligencia científica para que ésta pueda descubrir su significación: la lógica propiamente dicha, que es la ciencia formal de las condiciones de la verdad de las representaciones, y la retórica pura, que esclarece las leyes gracias a las cuales un signo da nacimiento a otro y un pensamiento produce otro pensamiento.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Creemos conveniente detenernos brevemente en lo que respecta a la relación del signo y su interpretante, debido a las concepciones contradictorias que se han propuesto a este respecto.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En relación a estos tres conceptos, Peirce sostiene lo siguiente: “El sujeto concreto que representa yo lo llamo signo o representamen. Empleo estas dos palabras, signo y representamen, diferentemente. Por signo, entiendo todo lo que comunica una noción definida de un objeto de alguna manera que éste sea, siendo dado que estas comunicaciones del pensamiento nos son familiares”; en cuanto al representamen, lo define como “siendo todo lo que a esta análisis se aplica” (1.540).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La primera distinción a establecer es lo genérico del signo en cuanto a que es todo lo que comunica una información de un sujeto a un objeto, a su vez el representamen es todo lo que se aplica cuando se quiere descubrir lo que esencialmente es el signo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A partir de que el representamen es un elemento analítico –abstracto- sostiene que “Un representamen es el sujeto de una relación tríada con su objeto (segundo) para un tercero llamado interpretante” (1.541). Sobre esta relación se han producido numerosos equívocos al considerar al interpretante como intérprete individual, cuando el autor establece que “el interpretante no puede ser un sujeto individual definido” y que la relación, en consecuencia, “consiste en un poder del representamen de determinar a algún interpretante a ser representante del mismo objeto. El interpretante, según Peirce, es otro signo o “una costumbre (hábito) (5.475). En lo que se refiere a lo primero (el signo) señala, en otra parte, que, “un signo es todo lo que determina alguna otra cosa (su interpretante), para enviar a un objeto al cual él mismo envía ....el interpretante se transforma a su vez en signo y así sucesivamente ad-infinitum (2.303), con lo que nos presenta un proceso semiótico ilimitado.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En cuanto a lo segundo, la costumbre o el interpretante lógico, nos remitiría al campo semántico en el que se va a realizar el signo sin que se contradiga con su planteamiento semiótico ilimitado y donde el intérprete juega un papel de soporte de los interpretantes.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Observamos, entonces, que el proyecto semiótico de Peirce se construye sobre la significación de la realidad dentro de un marco muy particular y general, a la vez, puesto que funciona como principio de definición para cada elemento y como explicación para todo el conjunto.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;a href="http://youngrabines.files.wordpress.com/2006/12/saussure102.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" ct="true" src="http://youngrabines.files.wordpress.com/2006/12/saussure102.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;El programa de Saussure, contrariamente al de Peirce, se desarrolla sobre la base de una reflexión que procede de la lengua, tomando esto como su objeto exclusivo.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Para Saussure, el signo es primero, una noción lingüística, la que de manera general se extiende a ciertos órdenes de hechos humanos y sociales. Es decir, que su dominio comprende, además de la lengua, otros sistemas homólogos y todos estos sistemas tienen el carácter de constituir sistema de signos: los códigos de urbanidad, la moda, los ritmos, las convenciones sociales son sistemas de signos 3&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saussure define al signo como una entidad de dos caras: por su parte conformado por un formante fonológico o gráfico llamado signi-ficante, y por otro lado, de una parte abstracta; el concepto, denominado significado. El signo se conforma de la total asociación del significante con el significado. El signo lingüístico, así definido, deja implícito el postulado sassurino de su carácter arbitrario. El ligamen que une el significante con el significado es arbitrario y convencional, es decir, que siempre y en cualquier circunstancia se origina de un acuerdo entre los sujetos hablantes y no en virtud de un nexo natural; en efecto, nada obliga al formante fonológico /caballo/ a significar el concepto “caballo”: es en virtud de una relación netamente “arbitraria”, que el significante /caballo/ (español)/cheva (francés)/horse (inglés) designa al animal domesticado para el hombre como bestia de carga o transporte. Ahora bien, si no existe una relación casual o “natural” entre el significante /caballo/ y el punto de vista del funcionamiento de la lengua; no reconocer la existencia de una “relación necesaria”, planteada por Emilie Benveniste4, o de una presuposición recíproca, planteada por Louis Hjelmslev5 asimilando el significante a la “expresión” y el significado al “contenido”; relación denominada por éste, función semiótica; el establecimiento de esta relación o semiosis define en primer lugar el acto del lenguaje.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sin embargo, uno de los verdaderos aportes a la lingüística moderna y a la teoría de los signos, en Saussure, es el concepto de valor, implícito por una parte, aunque no restringido al lenguaje. Con respecto a este concepto, sostiene que “la colectividad es necesaria para establecer valores, cuya única razón de ser es el uso y el consentimiento general; el individuo por sí solo es incapaz de fijar alguno”6. Por lo tanto, sería ilusorio considerar al signo simplemente como la unión de significante y significado, definirlo así, es aislarlo del sistema del cual forma parte. Esto sería creer que se puede comenzar por los términos y construir el sistema haciendo la suma.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Es al contrario, del todo solidario, que es menester partir, para obtener por análisis los elementos que él conforma más adelante.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Diríamos, entonces, que el valor o el funcionamiento del signo en la lengua o sistema comanda la necesidad dialéctica de los valores en constante oposición y forma, a su vez, el principio estructural de la lengua.Saussure concibió una ciencia que estudie la vida de los signos en el seno de la vida social, a la cual denominó Semiología y la que según él, nos enseñaría en qué consisten los signos y cuáles son las leyes que los gobierna. La Lingüística entraría a formar parte de esta ciencia general y las leyes que esta ciencia descubra serían aplicadas a la lingüística.7&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;PROBLEMÁTICA SOBRE LA SEMIOLOGÍA Y LA SEMIÓTICA&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A lo largo del período en que comenzó la problemática Semiótica/Semiología (aproximadamente después de la Segunda Guerra Mundial) y hasta nuestros días, los investigadores han definido su objeto teórico de diversa manera. Georges Mounin como el estudio de los sistemas de comunicación distintos de los lingüísticos8. Luis Prieto como la investigación de los códigos y la elaboración de su tipología.9 &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_D2kWN5dC9Q0/S3tXE_9m66I/AAAAAAAAAdo/EaIZeRHTq1w/s1600-h/BARTHES.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" ct="true" height="132" src="http://3.bp.blogspot.com/_D2kWN5dC9Q0/S3tXE_9m66I/AAAAAAAAAdo/EaIZeRHTq1w/s200/BARTHES.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Roland Barthes concibe la investigación semiológica como el estudio de los sistemas significantes complejos: objetos, comportamientos, imágenes, literatura, etc., es decir, aquellos códigos que prestan una verdadera profundidad sociológica y donde es necesario incursionar en el campo connotativo.10&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;Alguirdas Julien Greimas define la investigación semiótica como todo un conjunto significante, susceptible de ser sometido al análisis como objeto de conocimiento.11&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;a href="http://www.monografias.com/trabajos13/trasemio/Image647.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" ct="true" height="200" src="http://www.monografias.com/trabajos13/trasemio/Image647.jpg" width="120" /&gt;&lt;/a&gt;El origen del empleo del término semiótica o semiología podría tener, por una parte, una razón histórica. En Europa, Saussure empleaba por primera vez el término Semiología para definir una ciencia que estudie los signos en la vida social. En Norteamérica, Peirce, como lo hemos visto, designa a esta ciencia con el nombre de Semiótica.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sin embargo, si las dos denominaciones han sido utilizadas indistintamente, y hasta la presente se los utiliza como términos homólogos, -a pesar de la existencia de la Asociación Internacional para los Estudios Semióticos- creemos necesario señalar las diferencias que los dos términos recubren, diferencias que se definen tanto por la actitud del investigador hacia su objeto de análisis, como por los presupuestos metodológicos y epistemológicos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;De manera general, el análisis semiológico se caracteriza por su base connotativa; es decir, el interés del investigador está enfocado, de manera preferente, hacia la dimensión connotativa de la lengua o del lenguaje para tratar de llegar a esa significación plural que se plantea descubrir. En esta perspectiva encontramos trabajos de sumo interés como “El grado 0 de la escritura”, “Crítica y verdad”, “L´Empire des Signes” (El Imperio de los signos) para citar algunos, finalmente “La Chambre Claire”, de Roland Barthes, publicado en marzo de 1980, obra que salió a la venta el mismo día en que fallecía su autor, uno de los semiólogos franceses más conocidos en el exterior.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_D2kWN5dC9Q0/S3tuAbgIT-I/AAAAAAAAAdw/DszMZZXYMQk/s1600-h/eco1.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" ct="true" height="117" src="http://3.bp.blogspot.com/_D2kWN5dC9Q0/S3tuAbgIT-I/AAAAAAAAAdw/DszMZZXYMQk/s200/eco1.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;En este mismo enfoque, aunque guardando sus necesarias diferencias, podemos mencionar al semiólogo italiano Umberto Eco, uno de los más conocedores de la teoría de Peirce, para quien un proyecto semiótico comprende una teoría general de los códigos y una teoría general de la producción de los signos; es decir una semiótica de la significación y una semiótica de la comunicación. Por otra parte, debemos citar los estudios de Julia Kristeva y de Tzvetan Todorov, dedicados más a la investigación semiológica en el campo literario. Julia Kristeva, bajo el nombre de Semanálisis propone construir una teoría general de los modos de significar, ya que para dar cuenta de la “práctica significante” que nuestra sociedad llama “literatura” es necesario establecer reglas lógicas y topológicas que expliquen su funcionamiento. El rechazo de un sentido unívoco y pleno será, pues, una de las bases de la Semanálisis.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_D2kWN5dC9Q0/S3zKhWvP0KI/AAAAAAAAAd4/JDnd2cqSQ3c/s1600-h/Noam+Chomsky.gif" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" ct="true" height="200" src="http://3.bp.blogspot.com/_D2kWN5dC9Q0/S3zKhWvP0KI/AAAAAAAAAd4/JDnd2cqSQ3c/s200/Noam+Chomsky.gif" width="168" /&gt;&lt;/a&gt;Para la realización de su proyecto, le ha sido necesario establecer categorías como significancia, fenotexto, genotexto, estos dos últimos tomados por apuntalamiento de la Gramática Generativa Aplicativa propuesta por Soumjan, quien ha extraído estos conceptos a su vez de la biología (genotipo y fenotipo), para establecer un nivel intermedio que articule las estructuras superficiales y profundas planteadas por la lingüística generativa de Noam Chomsky.12&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Así, del genotipo de cada lengua se puede construir un genotipo universal. Kristeva plantea que el texto impreso (fenotexto) será legible (lisible) sólo como condición de una lectura vertical a través de su génesis, por esta operación se llega al genotexto, un nivel abstracto del funcionamiento lingüístico, que lejos de reflejar las estructuras de la frase, precediéndolas y excediéndolas hace su análisis.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El genotexto está conformado por los significantes diferenciados y plurales al infinito, en relación a los cuales el significante impreso sólo es un límite. La Semanálisis, que estudiará en el texto la significancia y sus tipos, tendrá que atravesar el significado con el sujeto y el signo –incluyendo la organización gramatical del discurso- para alcanzar esta zona en que se juntan los gérmenes de lo que significará en la presencia de la lengua.13&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La preocupación de T. Todorov se ha enfocado a buscar una gramaticalidad en el discurso literario, como es el caso de “La Gramática del Decamerón”, uno de sus libros más conocidos, proyecto que lo había iniciado desde su tesis doctoral, publicado bajo el nombre “Littérature et Signification”, donde establecía una tipología del relato a través de la función enunciativa, tomando como base los enunciados performativos y constativos estudiados por John Austin en su obra “Quand dire, c´est faire14. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En otras ocasiones, tratando de rearticular elementos de la retórica dentro de categorías semiológicas, como es el caso de su libro “Poética”, y, como lo mencionamos inicialmente, efectuando un estudio del desarrollo teórico que ha tenido el signo desde la antigüedad hasta nuestros días.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_CH1_fy_A0sk/SRHV2qcC7NI/AAAAAAAAAJg/mp2nxrej29U/s1600/G__rard+Genette.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" ct="true" height="200" src="http://4.bp.blogspot.com/_CH1_fy_A0sk/SRHV2qcC7NI/AAAAAAAAAJg/mp2nxrej29U/s200/G__rard+Genette.jpg" width="133" /&gt;&lt;/a&gt;Es menester finalmente, y a costa de alevosas omisiones, destacar en este campo los estudios realizados por Gérard Genette, quien a través de sus libros “Figures” I, II y III 15 Ha tratado de elaborar un modelo narrativo de la enunciación en el discurso literario.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La Semiótica, por su parte, somete al objeto de su análisis a una construcción coherente y adecuada, para lo cual ha elaborado todo un universo metodológico que le permita estudiar el discurso a partir de la red de relaciones que éste mantiene y donde ha logrado desarrollar todo un andamiaje teórico-práctico, el mismo que ha sido susceptible de comprobarse a través de las investigaciones realizadas, ya sea en publicaciones, ya sea en tesis doctorales.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;De esta manera se entiende actualmente por Semiótica el proceso “desambiguador” que permite una lectura “objetiva” o “lógica” del discurso y donde se pueda establecer un programa de lecturas demostrables dentro de este proceso que hemos denominado objetivo. Este estudio pretende un análisis del discurso sin prejuzgados, sin elementos apriorísticos, en la medida de lo posible. Este proyecto ha sido llevado a efecto por Algirdas Julien Greimas, desde su seminario en la Escuela Saint Cloud de París, bajo el nombre de Curso de Semántica (1964), el cual fue publicado más tarde con algunas correcciones, con el título de “Semántica Estructural”, 1966. 16&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;LOS ESPACIOS DE REALIZACIÓN&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Dentro del espacio de realización –performance diríamos para ser más pertinentes- de la semiología y la semiótica, este trabajo se limitará a destacar dos estudios realizados sobre los mitos de la actualidad, en cada una de estas disciplinas, tomando como base a Roland Barthes y A.J. Greimas, sin desconocer que los trabajos más desarrollados por estos dos autores son “S/Z”17, de Barthes y Maupassant.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;“La Sémiotique du Texte”, de Greimas, donde el primero establece, a partir de la noción de “lexias”, el tejido de los códigos sobre los que se sustenta el relato de Balzac, y el segundo determina las isotopías que articulan los programas narrativos en el universo de significación del cuento “Dos amigos de Maupassant”18&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;4. EL PROYECTO SEMIOLÓGICO DE ROLAND BARTHES&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En el enfoque que hemos elegido para este trabajo, destacaremos los estudios realizados por Barthes, referentes a los mitos modernos y que son publicados bajo el título significativo de “Mitologías”.19Barthes se presenta aquí como crítico develador de los contenidos “profundos” de la sociedad francesa, al hacer aparecer a los signos sociales como agentes alienadores del individuo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Al preguntarnos en qué consiste el mito moderno, Barthes nos da una primera respuesta en los siguientes términos: “el mito es una palabra”20 Con esta referencia metonímica (hipotáctica) debemos entender que toda palabra, todo discurso susceptible de ser socializado, vehicula en su comunicación significaciones míticas; los contenidos míticos aparecen representados por las axiologías, los valores sociales o convencionales del sujeto. Dentro de esta perspectiva, el mito señala y toca una importante zona del significado compartido por la religión, el folklore, las costumbres, las bellas artes, etc. En otro plano, podemos comprender el mito como contraposición a la historia, a la ciencia, al discurso analítico; como un antónimo y contrapunto de “logos”. El mito reviste, entonces, el significado irracional e intuitivo del discurso. Por este motivo Barthes sostiene que el mito es una palabra interpelativa, puesto que interpela, provoca, llama para fijar solamente la literalidad del sentido y rechazar la apropiación del concepto.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;De esto podemos deducir que el mito no esconde el sentido sino que deforma el concepto. En el proceso de comunicación, el mito se naturaliza, es decir se hace transparente, dicho de otro modo no se lo ve.En el proceso Emisor-Receptor, se podría determinar tres categorías de sujetos, de acuerdo a la posición que cada uno ocupe respecto al mito. En primer término tendríamos al Sujeto-Destinador, que sería el productor de mitos; en segundo término podríamos situar al mitólogo, quien descifra el discurso por medio de una lectura reflexiva que le permite deshacer la significación mítica puesto que él comprende la deformación del sentido. Por último, al Sujeto-Receptor, en cuya posición se encontraría el lector inocente, consumidor de mitos; sujeto que no está en condiciones de distanciar ni de analizar el discurso por ser un lector emotivo y, por el contrario, ve reflejado allí su “verdadera realidad”.5. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;EL PROYECTO SEMIÓTICO DE GREIMAS&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Dentro del proyecto semiótico de A.J. Greimas, iniciado a partir de 1966, se están realizando una serie de investigaciones tendentes a lo que se ha denominado “desambiguar” el discurso. El producto de estas investigaciones ha sido publicado por el Grupo de Investigadores Semiolingüísticas de la Escuela de Altos Estudios de París.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En los últimos años se ha ampliado el margen de investigaciones de la semiótica, llegando en la actualidad al campo literario, sociológico, psicológico, plástico, antropológico, espacial y musical. Desde hace cinco años se ha iniciado el estudio de lo que se ha denominado “Semiótica de las Pasiones”, cuyo proyecto está orientado a elaborar un “programa de lecturas” de los universos connotativos que se presenta demasiado inestable, se ha partido de la profundización de las modalidades del sujeto –cuestión que había sido elaborado desde los inicios de la investigación- estudiadas ahora como condicionantes mediante los cuales un sujeto puede ser manipulador o manipulado.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La Semiótica de Greimas implica, para la coherencia del análisis, la consideración de niveles jerarquizados que se encargan de organizar la producción del sentido; a partir de esto se postula la existencia de dos niveles: nivel superficial y nivel profundo o inmanente. En el nivel superficial se determina un componente narrativo que rige el encadenamiento y la sucesión de estados y transformaciones, así como un componente discursivo que rige en el texto el encadenamiento de figuras y efectos de sentido.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En el nivel de las estructuras semióticas profundas se sitúan los contenidos semánticos formulables como sistemas de valor o epistemas. Greimas ha postulado en este nivel una base no antropomorfizada de los contenidos revestidos en el discurso, en donde las categorías sémicas postuladas como siendo de carácter binario se articulan en semas o categorías fundamentales de la significación.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En cuanto a la lectura mitificante del discurso, tomado aquí como ejercicio de realización por considerarlo más aceptable para el destinatario lector, señalaremos el análisis que Greimas presenta en su libro “Sémiotique et Sciences Sociales” (Semiótica y Ciencias Sociales)21, en lo referente al discurso jurídico, donde analiza la ley sobre las “Sociedades y los Grupos Comerciales de Francia”, utilizando aquí como concepto operatorio, la connotación para hacer comprender el proceso mitificante del discurso. La connotación está constituida por un conjunto de significaciones secundarias que puede soportar, además de su sentido denotativo o abiertamente intencionado, todo texto engendrado por un sistema semiótico cualquiera. En este análisis, Greimas sostiene que dicho texto, independientemente de lo que quiere enunciar, vehicula en su desarrollo un conjunto de connotaciones vagas que podrían ser asumidas por el lector como una mezcla de incomprensión de respeto, de amenazas implícitas y que constituye el aspecto mitificante de la “juridicidad” del texto.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esta connotación social del texto jurídico podría ser solamente un conjunto de efectos de sentido, sin embargo, no deja de constituir una dimensión simbólica autónoma que da cuenta del peso de una institución y de la credibilidad de las instituciones de derecho.Para concluir, creyendo haber cumplido con el objetivo de este trabajo que era especificar las diferencias entre Semiología y Semiótica, podríamos recalcar que la diferencia básica no reside en el empleo del término sino en la actitud del investigador hacia su objeto de análisis, que implica la adopción de un marco epistemológico.Podríamos considerar, en vista del copioso metalenguaje mostrado en este trabajo y del que no nos es posible deshacernos, un enunciado de Umberto Eco en el que se trata de resumir el proyecto semiológico y semiótico: “la disciplina que estudia todo lo que puede usarse para mentir, ya que lo que no puede usarse para mentir tampoco puede usarse para decir la verdad, es decir no puede usarse para nada”.2&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Finalmente, es menester considerar lo paradójico de una ciencia que se reclama tan rigurosa: el hecho de haberse constituido de dos libros que jamás se hicieron para publicar.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;strong&gt;Bibliografìa&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;1.- Teorías del símbolo. T. Todorov. E. Seuil. 1974. París.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;2.- Hemos tomado para este trabajo la compilaciòn francesa que, bajo el nombre de Ecrits sur le signe, incluye una parte de “colección de Papeles” y las cartas de Lady Welby. Ediciones de Seuil, París, 1987. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;3 Saussure, Ferdinand de. Cours de Linguistique Generale, Editorial Payot, Paris 1975. (Edición crítica preparada por Tulio di Mauro).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;4 Benveniste, Emile, Problémes de Linguistique Genérale I, Gallimard, París, 1975.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;5 Hjelmslev, Louis, Prolégoménes á une Théorie du Langage, Minuit.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;6 Saussure, Ferdinand de, Op, cit, (p. 157)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;7 Saussure, Ferdinand de, Op. Cit (p. 157)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;8 Mounin, Georges, La Lingüística du XX siécle, PUF, 1972 &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;9 Prieto, Luis, Messages et signaux, PUF, París, 1966.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;10 Barthes, Roland, “Eléments de Sémiologie”. Comunication 4, París 1964.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;11 Greimas, A.J. Sémiotique, Dictionnarie Raisonné du Langage, Edit. Hachette, París, 1980.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;12 Saumjan, S.K. “La Gramaire Générative Aplicate”. Langages No. 33 Larousse, Prís, 1974.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;13 Kristeva, Julia, Recherche pour une Sémaályse, Ediciones du Seuil, París, 1969.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;14 Austin, J. L. Quand dire, c´est faire. Ediciones du Seuil, París, 1970. (Hemos tomado la traducción francesa de How to do things with words, con la introducción de Giles Lane).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;15 Genette, Gérard, Figures I, (1966&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;16 Greimas, A.J. Semántique Structurale, Larousse, París, 1966.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;17 Barthes, Roland, S/Z, Ediciones du Seuil, París, 1970.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;18 Greimas, A. J. Maupassant. La Sémiotique du Texte, Ediciones du Seuil, París, 1976.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;19 Barthes, Roland. Mythologies, Ediciones Seuil, París, 1957 (existe edición en español)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;20 Barthes, Roland, Mythologies, op. cit. (p. 193)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;21 Greimas, A.J. Sémiotique et Sciences Sociales, Ediciones Seuil, París, 1976.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;22 Eco, Humberto, Tratado de Semiótica, Nueva Imagen, México, 1980.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3331397733034639891-5686078401298870810?l=centrodeestudiossemiologicos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://centrodeestudiossemiologicos.blogspot.com/feeds/5686078401298870810/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3331397733034639891&amp;postID=5686078401298870810' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3331397733034639891/posts/default/5686078401298870810'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3331397733034639891/posts/default/5686078401298870810'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://centrodeestudiossemiologicos.blogspot.com/2010/02/entre-semiotica-y-semiologia.html' title='ENTRE SEMIÓTICA Y SEMIOLOGÍA (ensayo)'/><author><name>Cecilia Carchi Veloz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17004692428448674341</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_D2kWN5dC9Q0/S3tVbe-yZzI/AAAAAAAAAdI/1JWCuj9X9Gc/s72-c/Todorov.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3331397733034639891.post-2079972468529554598</id><published>2010-02-16T18:19:00.000-08:00</published><updated>2010-02-16T18:22:07.621-08:00</updated><title type='text'>LA SEMIOLOGÍA, ANÁLISIS DEL DISCURSO</title><content type='html'>"La semiología es útil para descubrir todo aquello que nosotros percibimos en el universo &lt;br /&gt;y que denominamos de manera aproximada o inocente"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: #0b5394;"&gt;por Cecilia Carchi V.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Carlos Rojas González, discípulo de Algirdas Julien Greimas, es uno de los semiólogos más importantes de América Latina. En esta entrevista nos esclarece los principios básicos de esta ciencia del lenguaje, los posibles campos de aplicación en la vida laboral y la "pérdida de la inocencia" una vez que se la conoce, además de otros puntos interesantes de esta disciplina.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: #0b5394;"&gt;¿Qué debemos entender por semiología?&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Inicialmente se comprende por semiología el estudio de los signos en el seno de la vida social, según Ferdinand de Saussure. En la actualidad con la evolución de las ciencias del lenguaje entendemos por semiología el acto de desambiguar el discurso para encontrar la significación más adecuada a nuestro punto de vista, lo que Roland Barthes denomina el anclaje, es decir los indicios que nos van a llevar a una significación que puede transformarse con el tiempo a través de nuevas investigaciones, teniendo en cuenta el rigor de la ciencia, de manera que lo que encontramos hoy día en un discurso no es una verdad sino un anclaje significativo que nos permite seguir investigando. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #0b5394;"&gt;&lt;strong&gt;¿A qué se refiere cuando denomina "anclaje"?&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El anclaje es a lo que llegamos cuando estamos leyendo una parte o el discurso de la realidad y que a medida que el tiempo y las disciplinas avanzan se va ampliando y/o transformando, lo cual nos impide caer en lo que se denomina verdad porque al encontrarla ya no habría razón para investigar alguna cosa. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #0b5394;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: #0b5394;"&gt;¿Desde su punto de vista cuál es la utilidad que tiene la semiología?&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La semiología es útil para descubrir todo aquello que nosotros percibimos en el universo y que denominamos de manera aproximada o inocente. Con la semiología a este universo que percibimos le llamamos discurso y elegimos un punto de vista para analizarlo y lo que encontremos en este análisis será la significación que tenemos de la percepción. Digamos que la semiología nos hace pasar de lectores inocentes a lectores coproductores del discurso o analíticos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: #0b5394;"&gt;¿En qué percibe usted la diferencia de las disciplinas que también analizan la realidad?&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La semiología y particularmente la semiótica tienen un marco teórico definido y que lo adecuan al discurso que tienen que enfrentar en ese momento. Es un análisis sin prejuzgados, no hay un englobante referencial que nos obligue a tomar una decisión significativa, sino que la significación será el producto del análisis. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: #0b5394;"&gt;Entonces, ¿habría alguna diferencia entre discurso y texto?&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Considero que sí, aunque sea de manera operativa. Por discurso entendemos todo el proceso o conjunto significante que captamos del universo, pero nosotros no podemos encontrar todas las significaciones de este universo significante; para esto elegimos un punto de vista al que denominamos texto, una parte del discurso que sea significativa y de la que nos podamos proyectar con la amplitud que nos dé el rigor del trabajo. Mire usted cuando va al cine no recuerda una película de principio a fin, sino únicamente las secuencias que le han interesado y sobre esas construye un texto. Usted ha hecho entonces un trabajo semiótico, sin saberlo incluso.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: #0b5394;"&gt;¿Por qué considera que debemos conocer la semiología?&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Debemos conocer la semiología porque nos va a llevar a la objetividad del conocimiento, dejaremos los prejuicios o los adelantos significativos que se han hecho sin el análisis pertinente. Yo dijera que ya no hay espacio para la aventura analítica y que los caminos nos conducen a la semiología. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: #0b5394;"&gt;Hemos escuchado los términos semiología y semiótica, ¿nos podría aclarar la diferencia?&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Yo especifico la diferencia en mi ensayo "Entre semiótica y semiología". La semiología es una disciplina que analiza los universos connotativos de manera más libre, en tanto que la semiótica es una ciencia rigurosa cuyo objetivo es tratar de demostrar el por qué significan las cosas, sean connotativas o denotativas. El trabajo que realizamos en la actualidad sobre la connotación está basado en un marco teórico definido hasta el momento y que lo vamos ampliando, lo que nos permite determinar la connotación como un elemento de manipulación, es decir un sujeto manipula a otro ya sea directa u oblicuamente o en otro caso el sujeto es manipulado por lo que captó del discurso del otro sin que a éste que llamamos otro haya tenido la intención de hacerlo. Usted ve pasar a una persona y ésta le causa una impresión pasional que no la puede definir, no sabemos o debemos analizar si aquella persona que se paseó delante del otro intentaba o no causarle una connotación, es decir un espacio &lt;span style="background-color: white;"&gt;abierto de significaciones. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="background-color: white;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="background-color: #134f5c; color: #134f5c;"&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #0b5394;"&gt;&lt;strong&gt;¿Podemos decir entonces que el estudio de la semiótica implicará la pérdida de nuestra inocencia?&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="background-color: white;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Bueno, algunos de mis discípulos han dicho que desde que han tomado mis seminarios de pregrado y postgrado ya no son inocentes, que todo lo que ven lo toman de manera analítica y yo les pregunto si se sienten mejor ahora que antes y ellos me responden que ahora. No sé si habrán perdido la inocencia o no pero han adquirido una lógica analítica.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: #0b5394;"&gt;Finalmente, ¿cómo llegó a la semiótica?&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;Yo soy escritor y hacía análisis de lo que llamo discurso que publicaba semanalmente en los periódicos del país hasta que un día me percaté que necesitaba un marco teórico más adecuado, entonces busqué el apoyo de las ciencias del lenguaje que las había estudiado desde hace mucho tiempo y vi la necesidad de salir del país para estudiar con quienes eran las personas indicadas, así llegué a Roland Barthes y A.J. Greimas, quien fue el director teórico de mi tesis doctoral. En la actualidad conformamos un grupo de investigaciones semióticas que funciona en una red universal ubicada en muchos puntos del planeta. Los maestros, algunos han fallecido, pero quedamos nosotros, sus discípulos. Creo que de los pocos semiólogos vivos, de aquella generación es Umberto Eco. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="background-color: #0b5394;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #0b5394;"&gt;¿Quién es Carlos Rojas González?&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_D2kWN5dC9Q0/S3tSAQ4iaAI/AAAAAAAAAdA/oMg9Dcz1yF0/s1600-h/carlos+rojas.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" ct="true" src="http://1.bp.blogspot.com/_D2kWN5dC9Q0/S3tSAQ4iaAI/AAAAAAAAAdA/oMg9Dcz1yF0/s320/carlos+rojas.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;Discípulo de A.J. Greimas y de Roland Barthes en la Escuela de Altos Estudios y Ciencias Sociales de París y en la Universidad Sorbona Parìs IV, este semiólogo, investigador y poeta ecuatoriano nació el 21 de Junio de 1943. Doctor (PhD) en Ciencias Sociales (Semiótica) en la Universidad Sorbona París IV. Como analista es autor de ensayos y artículos como "Literatura ecuatoriana del siglo XX -aproximación semiótica entre discurso y referente-" (1980); "Entre semiótica y semiología", 1988; "Propuesta para el análisis semiótico del discurso" Toulouse–Le mirail, 1981; "Discurso y referente, aproximación semiótica" (Ophrys), "Un discurso en busca de su historia". (Ensayos).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: justify;"&gt;Actualmente se desempeña como profesor de la UEES (Universidad de Especialidades Espíritu Santo), Guayaquil – Ecuador en las materias de Semiología, Teoría de la imagen y Métodos de investigación. Fue director del Centro de Investigaciones y Coordinador de la Universidad Laica de Guayaquil. Coordinador del Centro de Posgrado (CEPEG) de la UTB y en la actualidad realiza una investigación sobre semiótica de las pasiones. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3331397733034639891-2079972468529554598?l=centrodeestudiossemiologicos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://centrodeestudiossemiologicos.blogspot.com/feeds/2079972468529554598/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3331397733034639891&amp;postID=2079972468529554598' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3331397733034639891/posts/default/2079972468529554598'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3331397733034639891/posts/default/2079972468529554598'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://centrodeestudiossemiologicos.blogspot.com/2010/02/la-semiologia-analisis-del-discurso.html' title='LA SEMIOLOGÍA, ANÁLISIS DEL DISCURSO'/><author><name>Cecilia Carchi Veloz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17004692428448674341</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_D2kWN5dC9Q0/S3tSAQ4iaAI/AAAAAAAAAdA/oMg9Dcz1yF0/s72-c/carlos+rojas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3331397733034639891.post-7265105367882323732</id><published>2010-02-16T18:03:00.000-08:00</published><updated>2010-02-16T18:08:07.604-08:00</updated><title type='text'>LA TRAGEDIA DE LA MUJER GRIEGA</title><content type='html'>“Una breve lectura de La mujer en la obra de Eurípides, de Marco Arteaga Calderón”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Carlos Rojas González &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La lectura de este libro me ha despertado nuevas interrogantes que van más allá de las veces que he enfrentado a la tragedia con fines analíticos, ya que frente a un trabajo que plantea un problema objeto tan específico me surgen inquietudes como salidas de un espacio cognitivo al que le había cerrado la puerta o, hasta ahora, no me había interesado esclarecerlo. Entonces, dentro de este universo heteróclito al que me veo enfrentado, como dice Ferdinand de Saussure, refiriéndose al lenguaje, aparentemente no tengo otra alternativa que plantearme algunas preguntas, de las cuales tomaré tres para comodidad o pertinencia de esta lectura.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Cuál es el significado más aproximado de la tragedia griega, diríamos mejor el anclaje, tomando la semiología de Roland Barthes, para quien el hombre va construyendo continuas significaciones de la realidad que, por el mismo hecho de ser continuas, van a ir transformándose al analizarlas con nuevos marcos de conocimiento, nos ahorramos aquí la palabra epistema, pero volviendo a la idea fundamental qué podemos entender ahora por tragedia griega?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Otra pregunta que me acosa es ¿la tragedia griega está focalizada en la tragedia de la mujer griega, es ella el sujeto trágico o el objeto sobre quien recae la tragedia? Porque en apariencia en muchas tragedias nos encontramos con una mujer culpabilizada ya sea por el destino (la moira) que era tan importante para los griegos como por las acciones realizadas por actores, para no decir personajes, en donde la mujer no tenía culpabilidad mayor, para no decir alguna, pero era sobre quien se “ensañaba” el discurso trágico, como en el caso de Iocasta, en Edipo rey.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_D2kWN5dC9Q0/S3tOBt4JhtI/AAAAAAAAAco/RGMIP9es8pE/s1600-h/mujer+griega+1.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" ct="true" src="http://1.bp.blogspot.com/_D2kWN5dC9Q0/S3tOBt4JhtI/AAAAAAAAAco/RGMIP9es8pE/s320/mujer+griega+1.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;La última sería ¿a qué se debe la escasa participación del pueblo griego en el espacio escénico? Es que solo deberían cumplir el papel de destinatarios de discurso trágico? Insertando estas inquietudes en el libro de Arteaga, cuyo enfoque básico es sociológico, vemos que inicialmente se plantea, en la tragedia de Eurípides, cinco isotopías o lecturas básicas: La neurosis del amor: Medea, Fedra, Alcestis, Evadne, Electra; el agravante de la fe: Casandra, Agave, Theonoe; la heroicidad inútil: Ifigenia, Polixena, Macaria, Antífona; entre la guerra y la paz: Alcmena, Aetra, Iocasta. Helena; la proyección de la maternidad: Hécuba,. Clitemnestra, Andrómaca, Creusa, Hermione.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Estas cinco isotopías forman una tipología de la tragedia en Eurípides, que va a ser objeto de desarrollo en el libro. La pregunta aquí es cómo relacionar lo que Arteaga presenta con lo sostenido por los comentaristas de la tragedia griega que gracias a la búsqueda de lo intrínsecamente humano hemos podido disfrutar de grandes producciones artísticas, como las tragedias griegas. Pues en ellas, se narran las aventuras del hombre, que explora los abismos y vericuetos del alma. O con lo que postula Aristóteles la tragedia (mediante una serie de circunstancias que suscitan piedad o terror) era capaz de lograr que el alma se eleve y se purifique de sus pasiones. Este proceso, que se denomina "catarsis", es la purificación interior que logra el espectador a la vista de las miserias humanas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Así, por otra parte, otros entendidos opinan: el fondo común de lo trágico será la lucha contra un destino inexorable, que determina la vida de los mortales; y el conflicto que se abre entre el hombre, el poder, las pasiones y los dioses.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por el contrario, el denominado proceso de purificación, sacarse las frustraciones para poder alcanzar un equilibrio, para focalizarlo a través de lo que llamaríamos un actante, síntesis de funciones de muchos actores: la mujer, podría ser tomado como una constante.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Organizado mediante catorce títulos, Marco Arteaga nos analiza la situación de la mujer en el siglo de Pericles: la mujer griega se debate en una crisis social entre el fetiche de la tradición que la condena y la opción de un reclamo que, pese al grito desgarrador de su dolor, se diluye en un distorsionado intimismo ideológico. Es un objeto de uso simple, poseído por la autoridad del hombre. Con esta paráfrasis de su libro se puede significar el espacio que el autor encuentra para la mujer en este tan comentado siglo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_D2kWN5dC9Q0/S3tOP5bIeuI/AAAAAAAAAcw/Qnl1s3hxVLM/s1600-h/mujer+griega+2.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" ct="true" height="200" src="http://1.bp.blogspot.com/_D2kWN5dC9Q0/S3tOP5bIeuI/AAAAAAAAAcw/Qnl1s3hxVLM/s200/mujer+griega+2.jpg" width="162" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sin embargo, sostiene más adelante que la mujer es el centro de la atracción en Eurípides, los hombres tienen preponderancia, pero la mujer define el intringuilis. La interiorización de la mujer se deja entrever a través de su diálogo contrastado, claroscuro de lucha retorcida pero, por sobre todas las cosas, se impone la naturaleza femenina en su situación vivencial, en esta paráfrasis que hemos construido del libro encontramos la valoración que el trágico otorga a la mujer, según Arteaga, acepta su dolor pero el ritmo de su diálogo le da un tono reivindicatorio. Seguidamente encontramos la casi ninguna importancia que tiene el fenotipo, la fisonomía externa de la mujer, sus cualidades físicas son marginales, no es la piel de donde proviene el conocimiento certero, es de su desgarro (o desgarramiento) interno. En esta parte, podríamos utilizar la categorías euforia/disforia, tomando la disforia como un contrasentido, como un acto de rebeldía. Esto atenúa el rol temático que se le imponía: la solitaria, abandonada a los altos designios y que se enlaza con su rol actancial de objeto en circulación.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Es destacable en este libro la continuidad analítica impuesta por el autor, pues en la continuación del trabajo destaca la capacidad que presentan las mujeres en Eurípides: no existen mujeres sonsas, débiles, ingenuas, son más bien fuertes, decididas, reacias, inteligentes. Hay un frescor en cada voluntad no importa la edad que ostenten. Adolescentes y jóvenes como Ifigenia y Electra responden a un permanente vitalismo de maduras y ancianas como Medea y Hécuba. A pesar de la imposición mítica y de su condición de objeto son mujeres sexuadas opuestas a la hipocresía: “Odio a las que son castas en sus palabras –aclara Fedra- y ocultamente lascivas.” El amor es un querer hacer no un deber cumplir:” para qué amar si es solo cumplir una promesa de fidelidad hacia los antepasados”, sostiene Arteaga y más adelante dice que el suicidio aparece como imposición del claustro ideológico y social en el que la vivencia personal de la mujer esta detenida. Eurípides concede, de esta manera, aunque sea oblicua, un papel protagónico en la sociedad, una posibilidad de rebelión discursiva: “Las mujeres somos los seres más desventurados, necesitamos comprar un esposo a costa de grandes sacrificios y darle el señorío de nuestro cuerpo”, sostiene Medea, ante lo que se llamaba la cobertura matrimonial.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En ese mundo de limitaciones y desvalorización de la mujer aparece la obra de Eurípides tratando de relevar a la mujer ante al dominio masculino enmascarado por el designio de los dioses, la mujer siempre es culpable, es un botín de guerra, circula de acuerdo a la guerra, a la conquista. Siempre existe un sujeto-operador estatuido por el poder de los dioses, la mujer es el sujeto y su objeto es el sacrificio, la muerte, el ayudante es el hombre, el hombre-héroe, el oponente que existe en esta macroestructura es lo que subyace en el discurso de la mujer y el destinatario es la estabilidad del sistema.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_D2kWN5dC9Q0/S3tOacnvxsI/AAAAAAAAAc4/HNoRNOXFKGI/s1600-h/mujer+griega+3.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; height: 320px; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em; width: 202px;"&gt;&lt;img border="0" ct="true" height="320" src="http://2.bp.blogspot.com/_D2kWN5dC9Q0/S3tOacnvxsI/AAAAAAAAAc4/HNoRNOXFKGI/s320/mujer+griega+3.jpg" width="169" /&gt;&lt;/a&gt;En referencia a que el pueblo no tenía rol protagónico en la tragedia, o que en cuando aparecía, en ciertas obras su caracterización era difusa, podemos decir con Marco Arteaga que eran las clases dominantes, los ejes de poder, quienes tenían este disfrute, este derecho protagónico. Recién con Eurípides aparecen los seres comunes ayudando a cumplir el papel asignado al estatuto trágico, el programa narrativo de los elegidos para el espectáculo, esto podría responder a una de las inquietudes inicialmente planteadas. Por otra parte, esta catarsis, a la que hicimos referencia en inicio, que podríamos apuntalarla a lo que denominamos en ciencias del lenguaje catálisis –elemento de reposo para preparar un nudo- era el anclaje significativo de la tragedia griega o el disfrutar la dureza trágica para recomenzar la vida, para esperar enfrentarse a un nudo venidero, ya que como sostiene Barthes el relato es como la vida, no hay vida sin relatos y la tragedia es un relato. El pueblo como destinatario –conocedor de los mitos que se trataban en la tragedia- espectaba y disfrutaba el hecho trágico que protagonizaban los otros, lo hacía suyo, aguardando también los nudos trágicos que debía enfrentar en su cotidianidad desde su ubicación social, quizás podríamos hablar aquí de un sincretismo escindido.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El por qué la elección de la mujer lo hemos visto en la breve lectura del libro de Marco Arteaga Calderón, desmitificador o demitificador en gran parte, caracterizado por una puntualidad analítica y cubierto de vasta información, mantiene un planteamiento sociológico sin dejar por eso de ser estructural. Su planteamiento, que desinaugura la iconicidad, –esa ilusión referencial que nos ha sido impuesta- podríamos, a costa de ser groseros y abusivos, sintetizarlo en el poema de Safo de Lesbos, a quien también se menciona en este libro “ …Morir es un mal; los dioses así lo juzgan, pues de otro modo morirían.” Sin embargo, otros analistas, aseveran la existencia de la tragedia como acto necesario para llegar a la celebración de la vida. No sabemos si tal vez tomen la tragedia como “nudo cardinal” necesario para el desarrollo narrativo de la vida y de esta manera poder arribar a la “catálisis”, momento de tranquilidad y reposo, en lo que podríamos llamar el “decurso narrativo de la vida”.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Finalmente debemos admitir que los temas de la tragedia, a veces reiterativos, grandilocuentes, ahora se resemantizan –adquieren nuevas significaciones- en los distintos sucesos que padece la humanidad. ¿Acaso en todas las confrontaciones no se revela o subyace un sentido trágico?&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3331397733034639891-7265105367882323732?l=centrodeestudiossemiologicos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://centrodeestudiossemiologicos.blogspot.com/feeds/7265105367882323732/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3331397733034639891&amp;postID=7265105367882323732' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3331397733034639891/posts/default/7265105367882323732'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3331397733034639891/posts/default/7265105367882323732'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://centrodeestudiossemiologicos.blogspot.com/2010/02/la-tragedia-de-la-mujer-griega.html' title='LA TRAGEDIA DE LA MUJER GRIEGA'/><author><name>Cecilia Carchi Veloz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17004692428448674341</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_D2kWN5dC9Q0/S3tOBt4JhtI/AAAAAAAAAco/RGMIP9es8pE/s72-c/mujer+griega+1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3331397733034639891.post-4489260070372596573</id><published>2010-02-16T17:48:00.000-08:00</published><updated>2010-02-16T17:52:55.891-08:00</updated><title type='text'>LA PALABRA, SUJETO OPERADOR</title><content type='html'>&amp;nbsp;“M. JOURDAIN&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quoi! quand je dis “Nicole, apportez-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;moi mes pantufles, et me donnez mon bonnet de nuit” c’est de la prose?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MAITRE PHILOSOPHE&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Oui, Monsieur&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;M. JOURDAIN&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Par ma foi! Il y a plus de quarente ans que&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;je dis de la prose sans que j’en susse rien”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Molière)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos Rojas González&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alternativas del lector frente al libro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El papel que han cumplido las disciplinas especializadas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué hacer para descifrar los códigos que presenta la escritura. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El lector prisionero de un sistema de códigos y metalenguajes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Desde que el lector se instala frente a un universo receptivo, se instala con él una suerte de ambigüedad que lo va a acompañar de principio a fin, que no lo abandonará a menos que él tenga que abandonar, se vea obligado o desista de continuar con el enunciado-discurso que tiene por delante. Esto lo podemos proyectar a cualquier lenguaje que se quiera “desentrañar”, sea éste literario, gestual, visual, es decir cualquier elemento –objeto que logre significar algo para el lector.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_D2kWN5dC9Q0/S3tKJt0qdXI/AAAAAAAAAcQ/KtiBMY84V94/s1600-h/hombredeletras1.png" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" ct="true" src="http://2.bp.blogspot.com/_D2kWN5dC9Q0/S3tKJt0qdXI/AAAAAAAAAcQ/KtiBMY84V94/s320/hombredeletras1.png" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero siempre escuchamos aquello del placer del texto, de la importancia lúdica de la lectura, ¿cómo podemos plantearnos un espacio de dificultades en ese momento que, de aparente y cómodo ocio, busca encontrar el lector el placer de la confrontación, lector a quien para nuestra comodidad lo denominaremos enunciatario?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Podríamos decir que el ejercicio placentero de la lectura se transforma en una especie de tortura para el lector que intenta “desambiguar” el discurso que enfrenta, esto es la imposibilidad de encontrar la (s) significación (es) que el discurso plantea (definiremos aquí el discurso como toda dimensión que nos proporcione la posibilidad de una significación); entonces, cuáles son sus posibilidades y las competencias que debe tener este enunciatario frente a lo que Saussuse llama lo heteróclito del lenguaje.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Observemos, entonces, algunas concepciones de lo se que denomina leer, según algunos teóricos de las ciencias de lenguaje: leer es nombrar, elaborar las unidades de significación que vayamos encontrando para luego dejarlas fluir en un devenir incesante. No es pasar de una palabra a otra sino también de un nivel a otro, proyectar el encadenamiento horizontal del hilo narrativo sobre un eje implícitamente vertical. Leer es pasar de un nivel a otro (R. Barthes, 1966, 1967). Por otro lado, encontramos que leer es realizar un proceso de desambiguamiento –eliminar las ambigüedades del discurso- para llegar a través del nivel superficial al nivel subyacente, donde se encuentra el proceso de significación; para esto, es menester desarticular (“desmontar”) el discurso y “textualizarlo” (A.J. Greimas, 1968, 1978). Valdría preguntarse aquí si todos estos procesos requeridos pueden ser saturados por un lector quien no intenta otra cosa que encontrar el sentido de un enunciado-discurso, queremos referirnos ahora específicamente a la escritura. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_D2kWN5dC9Q0/S3tKsBX2LhI/AAAAAAAAAcY/okSVxvBEoxM/s1600-h/libros+1.gif" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" ct="true" src="http://4.bp.blogspot.com/_D2kWN5dC9Q0/S3tKsBX2LhI/AAAAAAAAAcY/okSVxvBEoxM/s320/libros+1.gif" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los elementos de análisis llamados teoría literaria, retórica, han sido de gran utilidad, a pesar de que su aplicación adolece, en muchas ocasiones, de una adecuada operatividad, sin embargo es con lo que se cuenta en la mayoría de veces para encontrar la significación. Los esfuerzos teóricos que se han realizado para introducir esta retórica en las ciencias del lenguaje, particularmente para darle estatuto semiológico a las categorías de análisis tradicional no han sido divulgados de manera suficiente y han quedado en un espacio algo gratuito, tomado en cuenta sólo por especializados, me refiero a los trabajos T. Todorov (1966-1978), Ch. Bouzais (1972), G. Genette (1971-1978), J. Dubois, P. Minguet, F.Pire (1979), C.Bremond (1964), Y.Lotman (1977), para solo mencionar algunos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Una&amp;nbsp;vez más encontramos al lector desposeído de un marco teórico adecuado para hacer frente a la palabra. Será menester, entonces, tomar la decisión de aceptar el sentido de los otros, las opiniones que vierte la denominada crítica que casi siempre está acompañada de elementos axiológicos e/o ideológicos y tomarlos como la verdad o la significación más apropiada, aún cuando sabemos que cada quien emitirá los juicios de valor que considere convenientes o se encuentren en su espectro de conocimiento. Habrá que aceptar la cultura de los otros, con todas sus afectaciones. Creemos menester puntualizar que esta ha sido una de las causas de una conciencia analítica equivocada, ya que lo que plantea la crítica, en muchas ocasiones por interés de grupo, debe ser aceptado bajo la amenaza implícita de ser considerado ignorante o no encontrarse a tono con el momento. El historicismo y el sociologismo –en ocasiones el sicologismo- integran, en la mayoría de veces, el universo teórico conque se va a enfrentar la palabra. El enunciado-discurso está sujeto o, digamos mejor, englobado por el referente, toda significación estará subordinada a lo que sucede en el exterior de la obra, habrá que conocer y reconocer los acontecimientos del entorno como la parte integrante más importante y que por supuesto se transformarán en el operador de la obra. El estudio intratextual ha sido desplazado al exterior del mismo, ahora es de suma importancia saber la fecha exacta de nacimiento del autor y de los acontecimientos que lo rodearon antes de cómo logró organizar el proceso de significación. Durante muchos años ésta ha sido la tónica casi obligatoria para determinar el sentido. Estamos ahora no frente a un entorno englobante y un discurso englobado sino, además ante el mito de la historicidad y del autor como héroe.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Para puntualizar sobre algunos de los aspectos aquí enunciados, consideramos necesario realizar ciertas aclaraciones.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El caso de las ciencias del lenguaje, llámense semiótica o semiología, homologándolas a pesar que consideramos tienen su diferenciación, cuestión que no es objeto de esta propuesta, consideramos que la falta de divulgación ha sido el factor principal para que no proporcionen el espacio teórico-operativo, objetivo para el que fueron creadas. La razón la podemos encontrar en la falta de especialistas y en el excesivo metalenguaje que, en muchas ocasiones, algunos autores manejan, así como en la resistencia de quienes ejercen el oficio intelectual.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Igual suerte, podríamos decir, ha corrido la retórica (poética) que busca otorgar estatuto semiótico a la teoría literaria. Su aceptación ha sido limitada por los interesados, de igual manera el uso metalingüístico se ha constituido en una importante reserva para su acogida.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La crítica, tomando de una y otra parte sigue predominando en el medio. A veces con grandes altibajos, donde los juicios de valor saturan las páginas de los diarios. Otras con mayor especificidad, tratando de encontrar el sentido de la palabra a partir de su red de relaciones.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Consideramos que en los actuales momentos, donde las ciencias del lenguaje están logrando alguna aceptación, es menester impulsar su desarrollo disciplinario, ya que su limitada acogida sólo se produce en pequeños espacios, especialmente centros de estudio particulares, y tratar que ellas puedan cumplir con su objetivo: servir de herramienta para lograr encontrar el contenido subyacente del discurso y proporcionar la ayuda que puedan requerir las otras disciplinas que se ocupan de igual menester. Este será un trabajo arduo que necesitará el apoyo de todos, ya que se tratará no solamente de encontrar estatutos de apuntalamiento semiológico a las otras disciplinas sino de lograr el encuentro del sentido lógico del discurso, a partir de la confrontación teórica para arribar a una operatividad práctica.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Será, a lo mejor, la forma más adecuada de lograr ayudar al enunciatario-lector a desentrañar esa lectura plural (pluriisotópica) encaminándolo u orientándolo con una lectura básica, para que a través de ésta pueda encontrar esas significaciones múltiples que tanto desea y aceptar, sobre todas las cosas, que la palabra tiene el estatuto de sujeto-operador, aquel que hace hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_D2kWN5dC9Q0/S3tL4_pDu1I/AAAAAAAAAcg/4U2IrVO3P-0/s1600-h/poesia+2.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" ct="true" src="http://4.bp.blogspot.com/_D2kWN5dC9Q0/S3tL4_pDu1I/AAAAAAAAAcg/4U2IrVO3P-0/s320/poesia+2.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;La reflexión final de estas breves líneas, que propusimos en el primer enunciado, nos lleva a plantearnos el papel de lector-enunciatorio (quien recibe el mensaje del enunciador), ¿qué alternativas tiene y cuáles son sus posibilidades frente al enunciado-discurso, estará obligado a adquirir las competencias que definen las disciplinas aquí mencionadas, con su copioso metalenguaje, lo que se transformará en la prueba calificante para descifrar los códigos que el discurso mantiene en su estructura?. En todo caso, podemos decir que el lector va a estar siempre prisionero de metalenguajes y códigos, ya que su aceptación y conocimiento podrá considerarse como la única posibilidad para poder “textualizar” el discurso y encontrar la significación básica con la que pueda proyectarse a todo el proceso significativo que produce la lectura.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, con las reservas que se pueda tener acerca de lo planteado, es fundamental intentar, sobre la base de una capacitación teórica con categorías flexibles, que el lector logre el adecuado distanciamiento para interpretar, en lo posible, lo que el discurso dice y no distorsionar el sentido con ideas previas y proyectar su emotividad antes de iniciar el análisis. Pero todo esto estará restringido a quienes integren los centros académicos especializados, para los demás habrá que crear seminarios de capacitación que logre ponerlos acorde al proceso desambiguador del discurso.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3331397733034639891-4489260070372596573?l=centrodeestudiossemiologicos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://centrodeestudiossemiologicos.blogspot.com/feeds/4489260070372596573/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3331397733034639891&amp;postID=4489260070372596573' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3331397733034639891/posts/default/4489260070372596573'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3331397733034639891/posts/default/4489260070372596573'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://centrodeestudiossemiologicos.blogspot.com/2010/02/la-palabra-sujeto-operador.html' title='LA PALABRA, SUJETO OPERADOR'/><author><name>Cecilia Carchi Veloz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17004692428448674341</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_D2kWN5dC9Q0/S3tKJt0qdXI/AAAAAAAAAcQ/KtiBMY84V94/s72-c/hombredeletras1.png' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3331397733034639891.post-7816324422400204737</id><published>2010-02-16T17:02:00.000-08:00</published><updated>2010-02-16T17:11:50.329-08:00</updated><title type='text'>EL POSMODERNISMO</title><content type='html'>A Saúl Yurkievich,&amp;nbsp; que gustaba de mi trabajo &lt;br /&gt;Carlos Rojas González&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El posmodernismo aparece en Ecuador en el segundo decenio del siglo veinte a través de publicaciones de revistas que propagan esta tendencia. Así, en abril de 1917, circula el primer número de la revista La Idea, de la cual sus redactores más perseverantes fueron Gonzalo Escudero y Jorge Carrera Andrade. Casi al mismo tiempo aparece la revista Acuarela, bajo cuya dirección se encuentran Miguel Angel León y Miguel Angel Zambrano.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_D2kWN5dC9Q0/S3s_wqeTgKI/AAAAAAAAAcA/I0DU1K-aQD0/s1600-h/jorge+carrera+andrade.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" ct="true" src="http://3.bp.blogspot.com/_D2kWN5dC9Q0/S3s_wqeTgKI/AAAAAAAAAcA/I0DU1K-aQD0/s320/jorge+carrera+andrade.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La nueva concepción de esta generación podemos extraerla, inicialmente, de la exposición de Jorge Carrera Andrade en su libro Mi vida en poemas (1962), donde esclarece algunos puntos de esta promoción: "En el Romanticismo y el Modernismo se dio poco lugar a las cosas, éstas sirvieron solamente para probar la maestría del lenguaje, para ejecutar juegos musicales o tomarlas como fondo decorativo del poema. Es solamente en la época moderna....en que tentativas más o menos acertadas han otorgado a las cosas el sentido que le corresponde en el dominio de la poesía”.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La transformación de la poesía en busca del entorno, lo que incluye, además, un cambio de eje simbólico se produce en el soneto del escritor mejicano Enrique González Martínez: Córtale el cuello al cisne, que consta en su libro Los senderos ocultos (1910:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;" Tuércele el cuello al cisne de engañoso plumaje&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;que da su nota blanca el azul de la fuente;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;el pasea su gracia no más, pero no siente&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;el alma de las cosas y la voz del paisaje."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_D2kWN5dC9Q0/S3s-O4h1noI/AAAAAAAAAb4/fXkq3tEC-vI/s1600-h/cisne+1.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" ct="true" src="http://2.bp.blogspot.com/_D2kWN5dC9Q0/S3s-O4h1noI/AAAAAAAAAb4/fXkq3tEC-vI/s320/cisne+1.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este poema encontramos, de manera transparente, la exhortación a la destrucción de una constante significativa del modernismo (el cisne) con la calificación de /engañosos plumaje/ y la función de /no sentir/ a la par que se avizoran nuevos elementos / el alma de las cosas y la voz del paisaje/.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Las cosas y el paisaje, que pueden traducirse fácilmente como la búsqueda de la naturaleza como un elemento de identidad del ser con el entorno, lo que si bien fue una constante de esta generación no se constituyó en la única, ya que debido al espacio en que se desarrolló este discurso llegó al proceso de modernidad, donde tuvo que enfrentar lo natural con lo construido artificial, que logró ampliar la propuesta inicial de la generación; esto lo encontramos en Jorge Carrera Andrade (Hombre Planetario) y en Gonzalo Escudero, en su poema Cuaderno de Nueva York en llamas, no así en Miguel Angel León, otro de sus poetas más representativos para quien el descubrir la naturaleza y cantar a las cosas fue su constante.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_D2kWN5dC9Q0/S3tCFOvjmSI/AAAAAAAAAcI/kyM1dCsA9YY/s1600-h/naturaleza+2.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" ct="true" src="http://1.bp.blogspot.com/_D2kWN5dC9Q0/S3tCFOvjmSI/AAAAAAAAAcI/kyM1dCsA9YY/s320/naturaleza+2.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los posmodernistas podemos destacar algunas lecturas significativas como: antropomorfización de la naturaleza que encontramos en las lecturas del viento, del agua y del fuego; lo natural frente a lo artificial; de lo provincial a lo universal, que articulan la confrontación del eje semántico denominado de lo natural a lo construido; esto marca abiertamente el discurso que propone la modernidad buscando establecer la identidad del sujeto-enunciador; el hombre frente a la ciudad industrial, la naturaleza beligerante y la búsqueda del yo. La problemática existencial del sujeto naturalista se avizora también por la relación de lo temporal frente a lo intemporal, que se presenta en el discurso.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Para el estudio de esta generación hemos elegido dentro de la isotopía Problemática existencial del sujeto naturalista, la lectura La búsqueda del yo, que tomamos de El hombre planetario, de Jorge Carrera Andrade.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;LA BUSQUEDA DEL YO (IDENTIDAD)&lt;/strong&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Para analizar bajo este título El hombre planetario, de Carrera Andrade, hemos procedido a una segmentación de este poema en tres secuencias que constituirán la base del estudio, pero nos remitiremos a secuencias de otros poemas para apoyar nuestro propósito.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;PRIMERA SECUENCIA&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Salgo a la calle como cada día.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Fantasmas entre las casas me pregunto&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;el calor de la hora, el rostro incierto&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;el azul que me mira&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;hasta arder en su fuego más recóndito&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La ciudad me cautiva, red de piedra.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Las calles me persiguen,&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;se congregan en torno&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;de las plazas del sol, grandes tambores&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;forrados con la piel&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;del cordero del cielo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Si consideramos que el eje de significación de esta secuencia se articula sobre la oposición espacio interior del sujeto frente a espacio exterior:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;noológico vs cosmológico.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La secuencia se inicia con un verbo de movimiento "salir", que apoya una circunstancia temporal "como cada día", lo que a la vez propone la reiteración de la acción. A nivel sintáctico el primer verso presenta a un sujeto /yo/ y un objeto /la calle/.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A partir del segundo verso el poema comienza a invertir su sintaxis, razón por la cual la lectura se hace menos transparente.¿Cuáles son los "fantasmas entre las casas"?, no creemos que el espacio interior del enunciador esté presente allí, sino quienes habitan ese espacio (allá), diríamos el espacio de los otros. El enunciado "el rostro incierto ... que me mira," nos parece otra descripción del espacio exterior que ahora reviste una totalidad: "cielo". Pero, debemos anotar que desde el segundo hasta el quinto verso el sujeto sintáctico /yo/ (del primer verso), se ha transformado en objeto al mismo tiempo que el rol gramatical del objeto que estaba cumplido por /la calle/ (el espacio) se ha transformado en sujeto sintáctico, lo que encontramos cristalizado en el enunciado: "La ciudad me cautiva".&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Además, a medida que se desarrolla el discurso encontramos que el /yo/ va desapareciendo de la sintaxis: "las calles se persiguen, se congregan..." Podríamos decir que la acción va ahora "de las calles a las calles" y que el sujeto enunciador no se encuentra presente sino por su subjetividad marcada en los sintagmas analógicos: "grandes tambores...", "red de piedra".&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ahora bien, si efectuamos el paso del plano de la estructura de la lengua al de la significación, podemos encontrar lo siguiente: al principio de la secuencia aparece una relación que va de un /yo/ (sujeto) hacia un /espacio/ (objeto). Esta relación se transforma al contacto del sujeto con el objeto y se produce entonces la inversión de roles: Sujeto ("espacio") Objeto (/yo/). El estatuto del espacio /ciudad/ es el de Sujeto Operador de esta transformación.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;PROPORCIONAMOS UN ESQUEMA DE ESTA TRANSFORMACION&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;--------------------------------------------------------------&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;ANTES TRANSFORMACION DESPUES&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;--------------------------------------------------------------&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sujeto Objeto operador:/"cercar"/ Sujeto Objeto&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;/yo/ /ciudad/ Actante:/ciudad/ /ciudad/ /yo/&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Objeto:/yo/&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;----------------------------------------------------------------&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Podemos sintetizar el esquema proponiendo las funciones y calificaciones del Actante-ciudad:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;FUNCION CALIFICACION&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;/"cercar"/ /"red de piedra"/&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Que nos daría como resultado la relación semántica:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Englobante Ciudad&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;----------- ≈ ------&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Englobado hombre&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;SEGUNDA SECUENCIA&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"Soy ese hombre que mira desde el puente&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;los relumbres del río,&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;vitrinas de las nubes?".&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En esta secuencia reencontramos, a nivel de la lengua, la aparición del /yo/ como sujeto gramatical. Este sujeto gramatical(yo soy) implica también una distanciación entre el sujeto de la enunciación y el sujeto del enunciado. De un "yo" a "ese hombre" hay una distancia que coloca una disimilitud entre los actores: "yo" Enunciador separado de "el hombre " que "mira los relumbres del río".&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Intentaremos aproximar esta secuencia a otras (secuencias) en las que podremos ver un revestimiento vecino de significación, por no decir igual:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;II&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"Soy esa sombra sola&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;que aparece de pronto sobre el vidrio&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;de los escaparates?"&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;III&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"Soy sólo un rostro, un hombre&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;un mecanismo oscuro y misterioso&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;que responde a la planta y al lucero?"&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Las dos secuencias expuestas pueden esclarecernos el rol de "ese hombre". Sus funciones serían ("mirar, deslumbrarse") y sus calificaciones ("sombra", "rostro").&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El esquema actancial podría ser el siguiente:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Destinador --------- Objeto -------- Destinatario&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;/ciudad/ /relumbres- /hombre/&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;vitrinas/&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Explicaremos este esquema y su relación con el de la secuencia precedente de la manera siguiente:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;a) En la primera secuencia el hombre sufre una transformación de sujeto a objeto.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;b) En la segunda secuencia el hombre aparece como destinatario, consumidor, de los que le provee el destinador(ciudad).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;c) Se opera de esta manera una escisión de "Yo" (recordamos que a menudo el /yo/ de la primera secuencia era sincrético: subsumía el yo del enunciado y el yo de Ego) entre un Enunciador que ya no participa en la manipulación del Destinador y el Destinatario que la sufre. Este enunciador instalado en el discurso observa los acontecimientos y se pregunta si él existe, si hay una identidad entre este ser, producto de un universo construido y él.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;TERCERA SECUENCIA&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esta secuencia nos puede esclarecer la disyuntiva que se plantea hasta ahora:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"Fui Ulises, Parsifal;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hamlet y Segismundo y muchos otros&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;antes de ser el personaje adusto&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;con un gabán de viento, que atraviesa&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;el teatro de la calle."&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Podemos subrayar, en esta secuencia, la diferencia de lenguaje con relación a la secuencia inicial. Los sintagmas analógicos que estaban presentes en la primera secuencia han desaparecido aquí, el enunciado es directo, podemos decir transparente.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sobre el plan discursivo, el "yo" continúa asumiendo su rol de sujeto, al mismo tiempo que se sincretiza con actores histórico-culturales.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Si podemos observar en esta secuencia un recorrido del sujeto-enunciador hacia un "antes", podemos también dividir el sincretismo "yo/los otros", para buscar en el eje temporal la conjunción del sujeto que se manifiesta como una búsqueda de identidad.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Encontramos en la segunda secuencia que el enunciador se plantea una disyuntiva sobre la condición de Sujeto-Destinatario que estaba sometido a la acción de un Destinador (ciudad), enunciación que se manifestaba sin temporalidad definida. Por el contrario, el discurso de esta secuencia efectúa la delimitación temporal pertinente: "ahora".&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Resumiendo estas observaciones en un esquema, tenemos:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;----------------------------------------------------------------&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;temporal: pasado presente&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;deixis&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;espacial: espacio espacio&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;exterior interior&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;----------------------------------------------------------------&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;----------------------------------------------------------------&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sujeto Objeto Sujeto Objeto&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"Yo" referencias "Yo" "hombre de&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;histórico- la ciudad"&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;culturales&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;(Ulises...)&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;---------------------------------------------------------&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sin embargo, quedaría como una propuesta hipotética del enunciador, el hecho de aceptar una conjunción u otra.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Podemos decir que en el espacio interior del enunciador residen tanto los valores culturales como los valores naturales -puesto que se trata de un sujeto naturalista- donde acude para lograr su transformación. Podríamos simplificar la función de esta secuencia bajo la acción de /asumirse/ y decir que el sujeto opone la calificación "red de piedra" ("grandeza- masividad") de su espacio presente a la "grandeza cultural" que le antecede: al sentido mecanicista opone los valores instintivos que residen en el hombre.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esto puede leerse en otras secuencias de poemas del libro que tratamos:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;VIII&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"Todo lo puede crear la humana ciencia&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;menos ese resorte del instinto&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;o de la voluntad, menos la vida"&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;XIII&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"Los artefactos, las perfectas máquinas,&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;el autómata ojo de luz verde&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;igualan por lo menos a una abeja&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;dotada de reflejos naturales...?"&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Conforme a la lectura propuesta bajo el título de "La Búsqueda del Yo", hemos analizado el recorrido del sujeto lírico en la búsqueda de su yo. Aquí hemos observado que el Sujeto comienza su recorrido a partir de un universo que hemos denominado "construido" (artificial, producto de la modernidad) y que cuando éste es seducido por el espacio construido se transforma de Sujeto en Objeto y las funciones que debía cumplir como sujeto son transferidas a ser efectuadas por "el otro", hasta que con la reflexión propuesta en la segunda secuencia -según nuestra delimitación-: "Soy ese hombre"? , inicia ahora un recorrido hacia su pasado o buscar lo que podríamos denominar "sus raíces" y consciente de esto se asume ahora como "como un personaje adusto con un gabán de viento" y que su "instinto...voluntad... reflejos naturales..." jamás podrán ser creados por "la humana ciencia". &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Podemos concluir diciendo que en esta lectura del sujeto posmodernista se plantea la oposición del enunciador con su "yo natural e instintivo" al "mundo construido" y que la autonomía (o "relativa autonomía") radicaría en el poder de realizar acciones que estén fuera del alcance del "universo mecanizado", es decir, el paso de un Destinatario-Consumidor a un Sujeto-Ejecutor, operador voluntario de sus acciones.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3331397733034639891-7816324422400204737?l=centrodeestudiossemiologicos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://centrodeestudiossemiologicos.blogspot.com/feeds/7816324422400204737/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3331397733034639891&amp;postID=7816324422400204737' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3331397733034639891/posts/default/7816324422400204737'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3331397733034639891/posts/default/7816324422400204737'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://centrodeestudiossemiologicos.blogspot.com/2010/02/el-posmodernismo.html' title='EL POSMODERNISMO'/><author><name>Cecilia Carchi Veloz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17004692428448674341</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_D2kWN5dC9Q0/S3s_wqeTgKI/AAAAAAAAAcA/I0DU1K-aQD0/s72-c/jorge+carrera+andrade.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
